DISCIPLINAS Y LÍMITES.

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El cumplimiento de la disciplina en el deporte ayudara al deportista a conseguir los objetivos de forma más eficiente. Es decir, podrá llegar a la consecución de los objetivos.

Años atrás en mi interés por el deporte y mi afición por el agua, me dispuse tomar clases de natación donde una de las cosas que más me demandaban era la disciplina y la responsabilidad.

Ya que como deportista al igual que mi entrenador teníamos el objetivo común de conseguir ciertas metas. Al tener los mismos objetivos la “responsabilidad y la disciplina” de cada uno de nosotros hacia que actuáramos en consecuencia.

Mi entrenador implementaba prácticas convenientes para determinados días donde se nos aconsejaba no comer en exceso antes de cada práctica, el no descansar adecuadamente causaba déficit a la hora del entrenamiento… En su conocimiento y experiencia sabia lo que era necesario para mi como alumno, de manera que pudiera desarrollar habilidades físicas y destreza en este deporte y pudiera salir beneficiado sin sufrir ningún tipo de lesión o problema.

¿Pero que pasaría si no me sometía a dichas normas? ¿Podría obtener buenos resultados a la hora del entrenamiento o en algún campeonato?

Por supuesto que no, ya que mí condición física no seria la misma de aquel que se somete a una buena disciplina sin romper los límites, de hecho recuerdo que un día me desvele y comí minutos antes de la practica, casi me moría porque me dio una inmensa fatiga que ni hablar, no rendí en la practica y por supuesto tuve que llamar de inmediato a mis papás para que pasaran por mí.

En este post veremos cómo la disciplina es de gran importancia para un rendimiento óptimo tanto en el deporte como en el crecimiento espiritual.

Comparto este pequeño testimonio y quiero llevarlo a una reflexión que tuve en mí vida acerca de la disciplina y los límites que como creyentes debemos poseer en todo asunto de fe y practica, ya que para crecer como fieles seguidores de Cristo es importante formar buenos hábitos que nos ayuden en nuestra vida devocional.

Como el ejercicio físico fortalece el cuerpo, hay disciplinas y limites que nos ayudaran a crecer a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

1.- Reconozca su dependencia de Dios.

Todo creyente debe desesperadamente ser lo suficientemente humilde para reconocer su dependencia de Dios y llevar a cabo su propósito. El orgullo y la autosuficiencia siempre será una mala herramienta que nos conducirá prontamente al fracaso. Nunca seremos lo suficientemente capaces de llegar al final de la meta cristiana sin la intervención del poder de Dios en nuestra vida.

Recuerde: Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención” (Filipenses 2:13).

2.- Crezca en santidad personal.

Timoteo, a pesar de su juventud, pudo ser un pastor fiel al ser ejemplo de piedad y santidad personal. El siguió el consejo de Pablo:

“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4: 12).

La santificación personal comienza en el momento de nuestra salvación. Pero progresa cuando el creyente llega a comprender su posición en Cristo y la obra del Señor en nuestra vida,  un creyente  que busca la santidad, tendrá mayores posibilidades de influenciar en la vida de los demás para la honra de Dios.

Perseverar en la santidad es más que simplemente no hacer lo que está prohibido por la Biblia. Tenemos que hacer lo que es agradable al Señor, lo que siempre le glorifica (1 Corintios 10: 31; 2 Corintios 5: 9)

Crecemos en santificación personal por diversos medios. Estos incluyen el estudio bíblico, la memorización de las Escrituras y la oración.

3.- Dedique tiempo en el estudio de las Escrituras y ore.

Uno de los medios más eficaces para crecer en nuestra vida cristiana es la disciplina de un tiempo diario personal con Dios, como cualquier medio de crecimiento para el cristiano, exige esfuerzo. Esto nos impulsara a la autoevaluación y la confesión de algún pecado que el Espíritu traiga a nuestra mente. La meditación en las Escrituras nos impulsa a conocer el carácter de Dios, sus atributos, sus demandas y mis deberes como creyente, recuerde que Dios nos habla por medio de Su Palabra viva, nos enseña, nos reprende, nos corregir y nos entrena (Hebreos 4:12; 2 Timoteo 3:16). Por otro lado dedique tiempo en oración a Dios, buscando su sabiduría y dirección e interceda por las necesidades de los demás. R.C Sproul  en su libro ¿Puede la oración cambiar las cosas? dijo: “Alguien podría orar y no ser cristiano, pero no se puede ser cristiano y no orar, la oración es al cristiano lo que la respiración es a la vida, y no obstante no hay un deber del cristiano que este mas descuidado”. Disponga tiempo para ofrecer alabanza y adoración en honor a Dios por lo que Él es y lo que ha hecho. El tiempo a solas con Dios debe ser el inicio de cada día donde nuestra vida se concentre en darle todo el honor, esta disciplina es no es una opción para el cristiano; es una exigencia.

Todo lo que Dios ordena y hace posible en nuestra vida es y siempre será para su honor y en segundo lugar para nuestro bienestar. Aplicamos esta disciplina a nuestra vida porque Dios lo ordena, porque eso lo glorifica, y porque nos beneficia.

Hoy por hoy muchos de los atletas  han podido alcanzar grandes logros en su vida, condicionándose a si mismo al cumplimiento de las disciplinas.

Nuestra vida cristiana debe estar de la mano de límites y disciplinas, de lo contrario estaremos a pocos pasos de una pronta caída, volviéndonos perezosos e indiferentes respecto a la voluntad de Dios despertando nuestro gran deseo para satisfacer a nuestra carne la cual cada día se resiste al Espíritu.

 “Sin disciplina no hay crecimiento muscular y mucho menos espiritual.”

Una verdad bíblica expresada por el sabio Salomón en uno de sus proverbios Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda” (Proverbios 25:28)

Aceptar las disciplinas de Dios nos conducirá a una vida espiritual saludable, condicionándonos a caminar firmes en esta carrera de vida.

Pues éste es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos;  y sus mandamientos no son gravosos  (1 Juan 5:3)

Termino con esta cita: “La gracia me ayuda a no sentirme aplastado por el peso de la santidad de Dios cuando peco, sobre todo después de haber creído y después de tener la iluminación de su Espíritu. De manera que yo necesito una dosis importante de gracia para caminar saludablemente; pero necesito una dosis igualmente importante de la ley para caminar santamente” Ptr. Miguel Nuñez.

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¿POR QUÉ INSISTIMOS EN LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS?

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El mal interés que muchos creyentes han tenido con respecto a las Escrituras ha sido unos de los grandes errores que los ha conducido a su propio fracaso dentro de sus ministerios, por la misma razón de que nunca entendieron ni conocieron al Dios de la Escritura y mucho menos la autoridad que esta misma posee para guiarnos de manera correcta en nuestra vida cristiana.

Muchos hoy en día siguen viviendo esta realidad y algunos han tomado el tema de las Escrituras como un postre para ocasiones especiales y otros aun lo consideran como un Libro muy poco entendido, aburrido y de poca relevancia.

Pero, todo ministerio efectivo seguirá anunciando a gritos la autoridad que las Escrituras poseen en todo asunto de fe y practica cristiana, de lo contrario estaremos en problemas y muy graves.

¿Por qué insistimos en la autoridad absoluta de las Escrituras aun en estos tiempos modernos? A continuación les presentare 4 razones importantes de su suprema autoridad.

PRIMERO: ES EL ÚNICO LIBRO DE ORIGEN DIVINO.

Uno de los textos clásicos en la teología de la revelación cristiana es (2 Timoteo 3:16). Aquí, Pablo declara que cada palabra de las Santa Escritura es inspirada (“dada por el aliento de Dios”, utilizando la palabra del griego theopneusto). Sin disminuir la inteligencia, individualidad, estilo literario o sentimientos personales de los autores humanos, en forma sobrenatural Dios dirigió a estas personas para que asentaran con perfecta exactitud la completa e infalible revelación divina al hombre. Las Escrituras no sería más exacta no tendría más autoridad si Dios mismo no la hubiera escrito.

Los escritores del Antiguo Testamento dan testimonio de la inspiración de las Escrituras, Cristo mismo afirma la inspiración divina en la Palabra de Dios y también los apóstoles afirmaron que la Biblia es la única fuente de autoridad que tiene un origen claramente divino.

Mediante la inspiración divina los escritores de la Biblia hablaron con autoridad en cuanto a un pasado desconocido, guiados por el Espíritu Santo escribieron sobre sucesos históricos, revelaron la ley, redactaron la literatura devocional de la Biblia, registraron el mensaje profético contemporáneo y profetizaron el futuro. La inspiración abarca a toda la Escritura por igual, de manera que la necesitamos en su totalidad y no solo una dieta de 10 versículos desconectados aplicados en sus muchas veces para auto-justificarnos,  la Palabra de Dios es superior aun a sus escritores humanos. Por ello  es que debemos insistir en su autoridad absoluta.

SEGUNDO: LA PALABRA DE DIOS DA ORIGEN A SU PUEBLO REDIMIDO.

En su primera carta, el apóstol Pedro afirma que los creyentes son “renacidos… por la Palabra de Dios…” (1 Pedro 1:23). Lo que este pasaje comunica es que la vida de Dios; la vida eterna; la vida verdadera es generada por la predicación de la Palabra eterna del Señor. La Palabra de Dios es el medio o instrumento por el cual el Espíritu Santo regenera eficazmente el corazón humano. Es decir, el anuncio o predicación de la Palabra es el catalizador para el inicio de la vida espiritual. Lea 1 Pedro 1:23-25. Observe que esta “palabra” que trae la vida es una palabra “predicada”.

“El pueblo surge de la Palabra, por eso se somete a ella”. Cualquier tradición, opinión, método o costumbre de la iglesia queda supeditada al escrutinio vivificante y final de la imperecedera Palabra de Dios.

TERCERO: LA BIBLIA TRANSMITE EL PODER DE DIOS QUE TRANSFORMA LA VIDA DEL CREYENTE.

Ya se mencionó antes que la Escritura da origen al pueblo de Dios, por medio de la predicación. Ahora se debe señalar que, por esta razón debemos someter nuestra vida a la infalibilidad y la autoridad de las Escrituras, sumergir nuestra mente en sus verdades, las cuales bañan nuestra alma con sus enseñanzas y la revelación especial infalible de Dios en las Escrituras tiene el poder de cambiar vidas humanas y transformar la experiencia de la iglesia como pueblo escogido por Dios en su llamado especial y en una regeneración eficaz.

De igual manera, “porque todo lo que fue escrito en tiempos pasados fue escrito para nuestra instrucción, para que a través de la perseverancia y el impulso de [es decir, que viene a través de] las Escrituras mismas, tengamos esperanza “(Romanos 15: 4).

“Que el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que a través del poder del Espíritu Santo que pueda tener la esperanza” (Romanos 15:13).

Dios mismo, en su amor, poder y presencia sustentadora, entra en nuestros corazones de una manera única cambiando nuestra vida cuando las palabras de la Escritura son expuesta de manera que en su poder obra eficazmente confrontando y dándonos luz para vivir sometidos a esa verdad que sustenta nuestra vida esperando con paciencia el día en que seamos glorificados.

J.I. Packer escribió: “La Sagrada Escritura, la Palabra inspirada (mensaje) del Dios vivo, puede verdaderamente ser descrito como el Dios predicado – predicando, es decir, en el sentido de instruir, reprender, corregir, dirigir a cada lector y al oyente para el fomento de la fe, alabanza, la santidad, y el crecimiento espiritual. Dios predica tanto en y a través de los diversos relatos, sermones, soliloquios, calendarios, estadísticas, canciones y súplicas que componen los libros individuales del canon” (Verdad y Poder, 162-63).

CUARTO: SEÑALA LA PERSONA DE JESUCRISTO.

La Biblia no señala en ninguna manera el uso mágico que muchos le dan para curar su soledad o espantar los espíritus, no debemos olvidar que la Biblia es el medio de revelación que señala a una Persona: Jesucristo. El mismo Jesús lo ratifica cuando afirma con autoridad que las Escrituras “dan testimonio de mí” (Jn. 5:39). Además, cuando apareció a los discípulos en el camino a Emaús, declaró que todo el Antiguo Testamento (“la ley de Moisés, los profetas y los Salmos”) daban testimonio acerca de él (Lc. 24:44). ¿Te das cuenta? En otras palabras, la Escritura es valiosa porque nos da la oportunidad única y sublime de conocer a través de ella nada menos que al Maestro de maestros; al Rey de reyes y Señor de señores.

De acuerdo a esa perspectiva, entonces, el poder de la Palabra de Dios no se encuentra en sus páginas; es decir en el papel, la tinta y menos en la cubierta utilizada en su fabricación. Su poder se encuentra en la capacidad sobrenatural de mostrar el carácter y la gracia de Cristo a través de la preparación, la ejecución y la consumación del plan divino para la humanidad. Dicho de otra manera, la Biblia no es un amuleto de la buena suerte o una suerte de símbolo mágico que ahuyenta los malos espíritus. Su autoridad proviene de la historia y los principios que revela, ya que éstos son un testimonio de la Persona más importante de la historia: Cristo Jesús. Esa es una de las más importantes razones para insistir en la autoridad de la Palabra de Dios.

RAZONES POR LAS QUE USTED DEBE OPONERSE A LA ADOPCIÓN HOMOSEXUAL.

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Este ha sido un tema bastante debatido por muchos países a raíz de las protestas manifestadas por la comunidad homosexual, quienes proclaman tener el mismo derecho que una pareja heterosexual, acerca de la adopción y crianza de un niño o niña.

¿Será un camino viable la aprobación de la adopción por parte de la comunidad homosexual como un estilo de vida saludable para un niño o niña en desarrollo?

Tras dicha interrogante aquí les comparto mi punto de vista ante tal controversia.  

1.- No es un matrimonio.

Llamar algo “matrimonio” no significa que sea el matrimonio. El matrimonio siempre ha sido un pacto entre un hombre y una mujer, que es, por su naturaleza ordenada a la procreación y educación de los niños y de la unidad y el bienestar de los cónyuges. Los promotores del mismo sexo con relación al “matrimonio” proponen algo totalmente diferente. Apoyan la unión entre dos hombres o dos mujeres. Esto niega las diferencias biológicas, fisiológicas y psicológicas evidentes entre hombres y mujeres que encuentran su complementariedad en el matrimonio. También niega la finalidad específica primaria de un matrimonio: La perpetuación de la raza humana y la crianza de los niños de dos cosas completamente diferentes no pueden considerarse lo mismo.

2.- Se viola el Derecho Natural.

El matrimonio no es una unión cualquiera entre los seres humanos. Es una relación arraigada en la naturaleza humana y por lo tanto de derecho natural. Precepto más elemental de la ley natural es que “hay que seguir lo bueno y desechar lo malo” Por su razón natural, el hombre puede percibir lo que es moralmente bueno o malo para él. De este modo, se puede saber el fin o propósito de cada uno de sus actos y la forma en que es moralmente incorrecto para transformar los medios que le ayuden a ejercitarlos en el propósito a fin. Cualquier situación que institucionaliza la elusión de la finalidad del acto sexual viola la ley natural y la norma objetiva de la moralidad. Arraigados en la naturaleza humana, la ley natural es universal e inmutable. Se aplica a toda la raza humana, por igual. Se ordena y prohíbe sistemáticamente, en todas partes y siempre. El Apóstol Pablo en su Epístola a los Romanos nos dice que que la ley natural fue inscrita en el corazón de cada hombre. (Rm. 2: 14-15)

3.- Se valida y promueve el estilo de vida homosexual.

En el nombre de la “familia”, “matrimonio” entre personas del mismo sexo sirve para validar no sólo este tipo de uniones, sino también todo el estilo de vida homosexual en todas sus variantes bisexuales y transexuales. Las leyes civiles son principios estructurantes de la vida del hombre en la sociedad. Como tal, juegan un papel muy importante ya que muchas veces determinan en la promoción de pensamiento y comportamiento. Ellos configuran externamente la vida de la sociedad, pero también modifican profundamente la percepción y evaluación de las formas de comportamiento de todos. El reconocimiento legal de personas del mismo sexo como “familia” seria inculcar valores morales fundamentalmente oscuros, devalúa el matrimonio tradicional, y debilita la moral pública.

4. Resulta un incorrecto Moral en un Derecho Civil.

Los activistas homosexuales sostienen que las personas del mismo sexo pueden conformar una “familia” como parte de un derecho civil.  Cosa que es totalmente falso. En primer lugar, el comportamiento sexual y la raza son esencialmente de diferentes realidades. Un hombre y una mujer que quieren formar una familia pueden ser diferentes en sus características: uno puede ser negro y el otro blanco; uno rico y otro pobre; o uno alto y otro corto. Ninguna de estas diferencias son obstáculos insuperables para el matrimonio. Los dos individuos siguen siendo el hombre y la mujer, y por lo tanto se respeta los requisitos de la naturaleza.  Por otro lado la unión de personas del mismo sexo se opone a la naturaleza. Dos personas del mismo sexo, independientemente de su raza, la riqueza, la estatura, la erudición o la fama, nunca será capaz de formar una familia debido a una imposibilidad biológica insuperable. Simplemente no hay analogía entre el matrimonio tradicional de un hombre y una mujer y el “matrimonio” entre dos personas del mismo sexo.

5.- No crea una familia, sino una unión naturalmente estéril.

El matrimonio tradicional como familia puede procrear de manera natural a través de la fecundación de las células de dicho matrimonio, dando paso a un nuevo ser que sera parte de una familia. Por el contrario, el mismo sexo como “matrimonio” o “familia” es intrínsecamente estéril. Si los “cónyuges” quieren tener un hijo, deben eludir la naturaleza mediante costosos y artificiales métodos empleando sustitutos es decir (la manera natural). La tendencia natural de tal unión no es crear familias. Por lo tanto, no podemos llamar a un familia a la unión entre personas del mismo sexo y darle los beneficios del matrimonio verdadero.

6.- Es derrota a propósito del Estado la beneficencia del matrimonio .

Una de las principales razones por las que el Estado otorga numerosos beneficios sobre el matrimonio como familia es que por su propia naturaleza y diseño, el matrimonio ofrece las condiciones normales de una atmósfera estable, cariñosa y moral que es beneficioso para la crianza de los niños y niñas en todas las áreas del afecto mutuo de los padres. Esto ayuda en la perpetuación de la nación y el fortalecimiento de la sociedad, un evidente interés del Estado. En cambio la comunidad homosexual como “familia” no proporciona estas condiciones. Su principal labor, objetivamente hablando, es la satisfacción personal de dos individuos cuya unión es estéril por naturaleza. No tienen derecho, por lo tanto, la protección del Estado se extiende a un verdadero matrimonio.

7.- Ofende a el diseño original de Dios.

Esta es la razón más importante. Cada vez que uno viola el orden moral natural establecido por Dios, uno peca y ofende a Dios. La exigencia de adoptar entre personas del mismo sexo hace precisamente esto. En consecuencia, cualquier persona que profesa amar a Dios debe oponerse a que apliquen esta ley que va en contra de la naturaleza original diseñado por Dios. El matrimonio y el concepto de familia fue establecido por Dios en el Edén, con la creación de  Adán y Eva. Como leemos en el libro del Génesis: “Dios creó al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Dios los bendijo, diciendo: “Sed fecundos y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla ’”(Génesis 1: 28-29).  (Si estuviera dentro de los planes de Dios la formación del matrimonio homosexual, hubiese creado a Adán y a Esteban, lo cual no es una realidad Bíblica para afirmar que es algo natural). El diseño original como familia fue también afirmado por nuestro Señor Jesucristo: “Desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y hembra. Por esta causa el hombre dejará a su padre ya su madre; y se unirá a su mujer ”(Marcos 10: 6-7).

Por estas razones exigir un “derecho” que no les pertenece es algo totalmente contradictorio a lo que las Escrituras afirman, esto no me hace odiar a la comunidad homosexual, pienso que también son seres humanos que necesitan ser amados y guiados por la luz del evangelio, pero como siempre digo que amar a alguien no implica que le tengamos que apoyar en sus malas acciones.  El amor presenta realidades que hay que afrontar y aceptar, y la realidad es que Dios nos ama y quiere el beneficio para la humanidad y el mundo, por tal razón no debemos ignorar o pasar por alto Su diseño establecido en Su creación. Un niño o una niña necesita tener el afecto de un Padre y una Madre como parte de un diseño original.

Descanse en Dios.

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Vivimos en un mundo donde las tentaciones, el estrés y el afán de la vida nos absorbe a tal punto, que muchas veces nos encerramos en las ansiedades y los problemas, olvidando de que existe un Dios maravilloso el cual quiere y desea que descansemos en Él.

En una investigación geográfica pude entender que hasta las tormentas por muy catastróficas que parezcan, tienen un espacio de su naturaleza, de tranquilidad, la cual se le define como ojo.

La palabra del Señor nos deja maravillosas promesas que nos dan una esperanza viva y fresca basada en la gloriosa soberanía de Dios y nuestra dependencia total en Él.

El Apóstol Pedro en su primera carta en el capitulo 5:7 nos recuerda que cuando nuestra vida esta sometida a Dios, podemos confiarle todas nuestras preocupaciones, ya que Él tiene cuidado de nosotros, garantizandonos su protección ante toda circunstancia que estemos atravesando. (1 Pe. 5.6-11)

Dios quiere ser ese espacio en tu vida, donde tu fe y tu confianza estén puestas en él, porque a pesar de que tu entorno se este derrumbando podrás tener la certeza y la confianza de que en sus manos estarás seguro, solo podemos vencer las pruebas y las tentaciones con la ayuda que Él nos ofrece a través de una rendición total a su Palabra y en oración, después de todo, es un reconocimiento implícito de la soberanía de Dios, sabiendo que nosotros no podremos cambiar las circunstancias pero que él puede hacer que estas obren para nuestro bienestar. (Rom. 8.28)

Recuerda que Jesús nos da la victoria y en él somos más que vencedores (Rom 8.31),  no solo cuando hay ausencia de problemas o situaciones adversas, al contrario es en medio de las pruebas, aflicciones y tribulaciones que Dios nos lleva de victoria en victoria, teniendo garantía en Cristo que las aflicciones del tiempo presente no tienen comparación con la gloria que un día se nos descubrirá. (Rom. 8.18)

“Tus ansiedades y problemas se limitan a tu confianza en Dios y a sus promesas”  (Mt. 11.28-30)

LA VERDADERA PASIÓN.

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“Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”
Filipenses 3:14

Vivimos en un tiempo donde se esta levantando una generación de jóvenes desmedidamente “apasionados” por exaltar el nombre de Dios. ¿Pero realmente apasionados por cual Dios y por qué?

¿Verdaderamente estamos apasionados por exaltar el nombre de Dios o simplemente motivados en busca del beneficio propio, utilizando el nombre Cristo (ese Nombre que merece ser exaltado por encima de todo interés personal), como un motor que nos impulse a nuestro grandioso éxito?

Todo empezó con una pregunta muy importante que quizás muchos de los jóvenes que han querido agradar a Dios no la han hecho y es, ¿Que es la pasión?

Empecemos!

La palabra pasión proviene del latín: passio. Del verbo patio (padecer, sufrir, tolerar). Esto es lo contrario a la acción, no habla de un estado pasivo, sino que tiene su raíz en pei que significa sufrimiento. Entonces: sufrir, ser paciente y desear algo tienen puntos en común. Pero muchos jóvenes no quieren esperar, no quieren sufrir, ni mucho menos padecer, todo tiene que ser ya y efectivamente no se “apasionan” por nada.

La publicidad que los medios nos ofrecen hoy en día es “todo exprés y hazlo ya” sin tener que esforzarse tanto para conseguir lo que ellos desean, solo tendrás que mover un poco tus dedos para marcar el número de tu pizzería favorita o tienda de ropa y tendrás tu producto en solo pocos minutos a la puerta de tu casa. Siendo un ingeniero electrónico en formación, en cada proyecto que nos toca realizar siempre surgen ideas acerca de desarrollos tecnológicos que ofrezcan la mejor comodidad a los usuarios, por cierto estaré trabajando en una almohada que recoja la baba de muchos, que posea un cepillo, pasta dental incluida y un conducto de desagüe, para que ni siquiera tengan la amabilidad de levantarse de su digna cama y recogerla, quizás este gran esfuerzo físico podría causarles una rabdomiólisis. ¡Te animo a busques su significado!

Algo muy similar a lo que esta ocurriendo con la juventud de hoy en día, jóvenes que quieren popularidad y fama, jóvenes que no se esfuerzan por exaltar el nombre de Cristo y promover el evangelio que los salvo, jóvenes que quieren salir y darse a demostrar por encimada de lo que Dios exige sin mirar Su realidad, buscando la facilidad de ser promovidos a un mejor estilo de vida basado en el materialismo con único objetivo de alcanzar sus sueños humanos es el engrandecimiento propio.

“No quiero decir con esto que darse a conocer sea malo, pero vivir de una apariencia superficial y estar escondido detrás de una mascara, que nuestra seguridad este basada en llenar estadios, en ser grandes “ungidos”, en ser famosos, en ser miembro de la iglesia mas relevante, el engrandecimiento propio; que a la verdad eso a Dios ni le importa, el problema esta en que nuestro sentido de vida dependerá de lo poseemos, de lo que somos y de lo que los demás piensen de nosotros y no de lo que en realidad es Dios y quienes somos.”

Usando así nuestra imagen personal por sobre todas las cosas con el motivo de “extender el evangelio”… como si eso le diera un buen sentido a la vida, y no la imagen misma de Jesús.

Es allí donde se revela la verdadera pasión: “Hombres y mujeres que su pasión es llenar estadios y ser reconocido por  el mundo y no necesariamente la proclamación del evangelio.”

Las redes sociales han sido un medio que ha impulsado a esta generación a salir a flote, muchos de los cuales han puesto por prioridad sus seguidores, otros la fama, otros el ser reconocidos por aquellos que los rodean, quizás sea tu historia. ¡Pues no te juzgo! y deseo que tus pensamientos sean aclarados a la verdad de Dios.

SE TRATA DE JESÚS.

La pasión que nos debe motivar inicia en entender que la ira de Dios fue aplacada por la ofrenda de Jesús, en ese momento donde Jesús tomo nuestro lugar en la cruz, tratado como un pecador, como si hubiese vivido nuestra vida y brindándonos el beneficio de ser tratados como si hubiéramos vivido la suya. La cruz es ese lugar donde a Jesús se le toma en cuenta mis pecados y donde nos imputan su santidad y rectitud. Su gracia es el sello de nuestra salvación. En otras palabras se trata de Aquel que por gracia nos salvo y no de nosotros. Es este mensaje el que nos tiene que mover de nuestras comodidades, no solo a través de su proclamación sino también en una demostración, es el evangelio mismo lo que hace eficaz lo que decimos y vivimos cuando nuestro motivo es exaltar el nombre de Cristo.

La psicología considera a la búsqueda de fama como un impulso primario de la conducta, y los cristianos no están exentos de ese síndrome.

El psicólogo Orville Gilbert Brim afirma que la urgencia de alcanzar reconocimiento social se presenta en la mayoría de las personas, incluso a aquellas a quienes no le resulta accesible, y que sus raíces pueden estar en sentimiento de rechazo, descuido o abandono. Explica que los que buscan ansiosamente fama lo hacen por el deseo de aceptación social, o por encontrar algún tipo de seguridad existencial. Desde su punto de vista, la fama parece ser el bálsamo para la herida que deja la exclusión social.

"Toda espiritualidad que se hace autopropaganda ya tiene algo de enfermedad"

Aquellos lideres que van por la vida haciendo alarde de sus virtudes estarán siempre a un paso de la catástrofe moral y espiritual. Cuando escuchamos personas que hablan de si misma como si se tratara de otra persona, o de un personaje, entonces estamos ante un candidato al desastre. La historia es un fiel testigo de que esto siempre fue así. Por eso es preocupante que haya tantos jóvenes queriendo “llenar estadios”, “conmover naciones” o “llegar a la televisión”, no porque esas metas estén mal es sí mismas, sino porque es muy probable que su motivación,- añado (pasión) esté totalmente fuera de la voluntad de Dios.

Pasión es: Padecer, sufrir y tolerar.

Muchos suelen decir: todo lo pueden en Cristo que me fortalece, pero hay una enseñanza detrás de todo y es que: Es “SOLO EN CRISTO”, el Apóstol Pablo deja bien claro su posición y que todo se trataba de Cristo, el mismo que le enseño a vivir contento independientemente de la circunstancia que lo rodeara. Supo vivir con abundancia y con la ausencia de ella. (Fil. 4.11-13) “Era un hombre con Pasión”, la motivación que tenia el Apostol Pablo fue siempre reflejada por su deseo extravagante de predicar al “Cristo crucificado” y no en resaltar su imagen personal. (Más bien, destruyo su imagen para ver a Cristo formado en el).  Fil. 3.9; Gal. 4.19.

“Nada ni nadie puede mover la fe de un hombre apasionado por Dios.”

Entiendo que una de las causas que ha motivado a que muchos de los jóvenes estén hoy en día mal enfocados, ha sido en que algunos lideres se han enfocado en formar grandes predicadores, cantante, ministros de púlpitos y no se han dedicado en exponer la realidad del evangelio, sus implicaciones, causa y propósito, diluyendo el verdadero mensaje que debemos amar y proteger sin ningún tipo de interés personal, la juventud de hoy que no necesita predicar en la china para cumplir el propósito de Dios en extender el evangelio, Él se deleita en exaltar siempre nuestra incapacidad, poniéndonos a propósito en situaciones en que debemos enfrentarnos cara a cara con la necesidad de Él en nuestra vida, con el único objetivo de engrandecer su nombre.

Dios siempre estará interesado en nuestro bienestar, el cual debe crecer y arder cada día mas en querer padecer, sufrir y tolerar lo que voluntad de Dios demanda y no dejarnos llevar por la comodidad que el sistema nos ofrece, que esa sea la fuente de vida “tu pasión” el predicar el evangelio de la gracia, el hacer su voluntad a cuesta de todo y cambio de nada, el estar a solas con él y no esperar los domingos por la mañana, ni los servicios de jóvenes, ni el día que nos toque alguna actividad eclesiástica para buscar el favor de Dios y querer llamar a eso “pasión”

Dios siempre nos podrá en posiciones donde necesitemos con urgencia su poder y, luego, mostrar su provisión de modo tal que desplegara su grandeza y no la nuestra.

Dios quiere levantar siervos dispuestos a dar el todo por el todo en respuesta a su amor incondicional, que proclamente la verdad de Cristo en todo lugar, que pongan su mirada en la eternidad, que lo que hagan, lo hagan por amor de Su nombre y para Él, que sean un ejemplo vivo para el mundo del poder y la deidad de Dios y no hombres débiles en carácter y en propósitos que se dejan llevar por la corriente exprés de este mundo, la facilidad, y fama. Col. 3.23.

Muchas veces nuestros sueños difieren de la forma radical del llamado de Jesús y de la esencia del evangelio. Esta diferencia se realza cuando comparamos la confianza en el poder de Dios con  la dependencia de nuestra propias habilidades.
Mientras que el objetivo de los sueños humano es el engrandecimiento propio, el objetivo del evangelio es engrandecer a Dios y morir al yo.

“Si quieres alguno quiere venir en pos de mí, niegese a si mismo, tome su cruz (un instrumento de tortura y de dolor), y entonces podrá seguirme.” Mateo. 16.24.

Y para ti, ¿que es pasión?

Principios de un extraordinario Reino.

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El Sermón del Monte es el sermón dado por Jesús según nos menciona el libro de Mateo 5.1,48.

El Sermón de la Monte es el más famoso sermón dado por Jesús en toda las Escrituras, ya que cubre aspectos diferentes y de mucha importancia dentro de un contexto histórico muy difícil de tratar, se encontraba en medio de cuatro hegemonías religiosas para ese entonces, por un lado estaban los fariseos, por otro lado los saduceos, mas allá están los esenios y mas atrás los zelotes.

Los fariseos eran tradicionalistas, los saduceos modernistas, los esenios separatistas y los zelotes activistas.

Cristo tenia algo que decir a cada uno de estos grupos, a los fariseos hizo ver que la verdadera espiritualidad no consistía en lo externo, sino en aquello que afecta nuestro corazón y nuestro andar delante de Dios, no delante de los hombres, a los saduceos enseño que su racionalismo era contrario al espíritu de la fe, a los esenios les dijo que la piedad empieza en el corazón antes que por el cuerpo y a los zelotes que la palabra clave no empieza por revolución sino por adoración. Sugel Michelén. El Sermón del Monte.

Demostrando que la vida espiritual consiste en un cambio que ocurre de adentro hacia afuera, reflejando verdaderamente el fruto del Espíritu manifiesto en un corazón que sirve a Dios. — (San Mateo 23:23-39).

Para los fariseos la piedad consistía en la observancia de las tradiciones antiguas y en cumplir hasta lo mas mínimos detalles requeridos por los rabinos, en sus muchas veces ridículas interpretaciones de la ley de Moisés. Para los saduceos por el contrario, estas cosas no tenían la menor importancia ya que eran liberales en el mejor sentido de ese termino, rechazaban la tradición de los ancianos pero al mismo tiempo rechazaban muchas de las enseñanzas contenidas en el Antiguo Testamento, los saduceos no creían en la resurrección, no creían en los milagros, no creían en los ángeles y tampoco en una vida futura, la filosofía de estos hombres consistía en vivir el presente sin preocuparse mucho por el futuro. Por el otro lado los esenios pensaban que la verdadera piedad significaba una verdadera separación literal de la sociedad, estos hombre promulgaban el ascetismo y el aislamiento. Y los zelotes eran unos fanáticos nacionalistas para quienes la religión no era otra cosa que un activismo político radical, para ellos no abría otra manera de servir al Dios de Israel, que tomar armas y levantarse en revolución en contra del imperio Romano (unos insurreccionistas, por así decirlo).

 No es el propósito de este artículo  comentar todas las secciones, pero si en dar un breve resumen de lo que contiene. Si tuviéramos que resumir el Sermón del Monte en una sola frase, sería algo como esto: Un Rey que declara los principios su reino.

El carácter benigno y la actitud descrita por nuestro Señor en (Mateo 5.3-12) no se puede obtener por esfuerzo propio, pero se forjan en el cristiano por la obra del Espíritu Santo que mora en él.

Ya que el carácter cristiano no es meramente rectitud moral o legalista sino la posesión y manifestación de las gracias o virtudes del fruto del Espíritu mencionado en (Gálatas 5. 22-23). Tomadas en conjunto presentan un retrato moral de Cristo y pueden considerarse como la explicación que hace el apóstol Pablo sobre (Gálatas 2.20), “ya no vivo yo, más vive Cristo”, y como una definición de “fruto” en (Juan 15.1-8). El carácter es posible en razón de la unión vital entre el creyente y Cristo, y es en su totalidad el fruto del Espíritu. “Fruto” (singular), en contraste con “obras” (plural), indica que la vida del cristiano en el Espíritu esta unificada en propósito y dirección en contraste con la vida en la carne, con sus conflictos internos y frustraciones.

Luego de que el Señor anunciara que el reino de los cielos se había acercado, en el Sermón del Monte, el Rey ahora declara a sus discípulos los principios de ese reino.

El Señor reafirma la ley mosaica del reino teocratico del Antiguo Testamento como el código regulador de su reino terrenal que había de venir, y declara que la actitud de los hombres para con esta ley habrá de determinar su lugar en el reino.

Declarando que Él ha venido para cumplir la ley (Mateo 5.17), algo que Él ahora hace parte en el Sermón del Monte, demostrando que la ley divina tenia que ver tanto con acciones manifiestas como con pensamientos y motivos (Mateo 5.26-27; 6.1-6); y abrogando ciertas concesiones que habían sido hechas anteriormente en razón de la dureza del corazón de los hombres. (Mateo 5.31-32; comp. 19.8)

Cristo presenta el perfecto estándar de justicia requerido por la ley (Mateo 5.48) implica desarrollo pleno, crecimiento en la madurez de la piedad, demostrando así que todos los hombres son pecadores, que en forma habitual no alcanzan el estándar divino, y que, consecuentemente, es imposible la salvación por las obras de la ley.

Aunque tal como esta expresado en el Sermón del Monte la ley no puede salvar a los pecadores (Romanos 3.20), y aunque los redimidos del tiempo presente no están bajo la ley *Romanos 6.14(, tanto la ley mosaica como el Sermón del Monte son parte de kas Sagradas Escrituras. Ambos fueron inspiradas por Dios y por lo tanto son útiles “para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3.16) para  los redimidos de este tiempo.

Por otro lado vemos la relación de Cristo con la ley ya que el fue puesto bajo la ley (Gálatas 4.4) viviendo en perfecta obediencia a ella, considerado como un ministro de la ley para los judíos, la purifico de las sofismas rabínicas y exigió su cumplimiento a quienes profesaban obedecerla, ejemplo que podemos ver en (Lucas 10.25-37).

 El Sermón del Monte es una de las enseñanzas dadas por el mejor Maestro de todos los tiempos, Jesús, ese que nos invita a reflexionar y a que empecemos a romper con nuestros sistemas de tradiciones, modernismos, separatismo y activismo contrarios a Su Palabra, y que nos atrevamos a vivir bajo los principios de su reino, ese reino que no tiene fin, (Lucas 1.33).

¡Y que mejor manera de experimentar ese Reino, sino a través de la meditación y demostración de las Escrituras!

Una carta para Leys

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La verdadera santidad no nace del temor de que me voy a ir al infierno. – Lucas Leys ¿Qué es la santidad hoy para ti?

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Posted Enlace Viernes, 10 de abril de 2015

Sin lugar a dudas cada vez vemos a más predicadores que presentan un tipo de “evangelio” amoldado a las comodidades e inclinaciones humanistas, por encima de los intereses espirituales y de nuestra pasión por Jesús, pasión que en nosotros debe arder y permanecer en el temor a Dios a través de una relación personal con Cristo.

Antes que nada, lleve años siguiendo el ministerio de Lucas Leys, sus libros e ideas creativas dentro del ministerio juvenil. Para todos aquellos que no saben quién es, Leys es quien entrena la mayor cantidad de líderes juveniles en Hispano América. Es el Presidente de Especialidades Juveniles, el ministerio especializado en pastoral juvenil de mayor crecimiento en el mundo de habla hispana y el Presidente de Editorial Vida. Fue pastor de jóvenes por varios años en distintos países y hoy viaja por el mundo hablándole a miles de jóvenes y líderes en conferencias, convenciones, universidades, escuelas, iglesias y seminarios.

Lucas ha participado en numerosas publicaciones, programas televisivos y radiales cuando el tema es la adolescencia. Es autor de más de 20 libros. Algunos de ellos son: El Mejor Lider de la Historia, El Ministerio Juvenil Efectivo, Generación De Adoradores, Adolescentes, cómo trabajar con ellos, 500 Ideas para el ministerio juvenil. También ha sido el editor general de la Biblia G3 y el productor de algunos CDs.

Lucas Leys es Doctor en Teología, graduado con honores en el Fuller Theological Seminary.

En esta oportunidad vemos al Dr. Leys hablando al respecto de la santidad y el temor a Dios a través de una  entrevistas de un programa de EnlaceTv “Aquí entre nos”, dando una opinión difusa y en algunas partes fuera de lo que las Escrituras enseñan acerca del “temor a Dios”.

No pretendo con este escrito condenar a Leys, ya que no del todo estaba equivocado, empezó dando un enfoque bíblico acerca de la santidad que se produce en un nacido de nuevo como consecuencia de haber comprendido y experimentado la gracia divina, que precisamente esta no actúa por temor al castigo sino por la gratitud de no recibir justo lo que merecíamos, esto es el ser condenados.

El dice: “Dios no odia el pecado porque el es Santo, Dios odia el pecado porque Él es bueno”

Pero, ¿Es la bondad de Dios su único atributo? ¿Qué nos dice la Biblia acerca del temor a Dios?

La Biblia dice:

“Limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en “el temor de Dios”. 2 Corintios 7.1

“El apóstol Pablo nos dice que la razón por la cual debemos limpiarnos y perfeccionarnos en la santidad, es precisamente por nuestro temor a Dios”

“El temor a Dios” es una expresión usada en el antiguo testamento que significa confianza reverencial e incluye el aborrecer el pecado. El temer a Dios genera en nosotros santidad, (una santidad progresiva como parte de la exigencia de Dios para aquellos que le sirven los cuales tienen que vivir apartados del pecado), y la Biblia declara que el pecado es infraccionar la ley de Dios.

A pesar de que la santidad es por gracia, el temor nos pide vivir en conformidad a la santidad que Dios nos ha dado por medio de Cristo Jesús, (una santidad posicional).

DIOS ES BUENO, JUSTO Y SANTO.

En primer lugar, «Dios aborrece el pecado porque Él es Bueno, Justo y Santo». Y efectivamente la bondad de Dios no es su único atributo.

Por otro lado debemos separar la palabra temor a Dios del miedo a Dios, son dos cosas muy distintas. Hay personas que no le teman a Dios, simplemente presentan miedo y por ende no pueden permanecer en santidad a Dios.

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la (santidad en el temor de Dios).  2 Corintios 7:1

Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole  con temor y reverencia (santidad); porque nuestro Dios es fuego consumidos. [Como parte de su atributo de justicia].  Hebreos 12:28-29

sino que así como Aquél que los llamó es Santo, así también sean ustedes santos, en toda su manera de vivir. Porque escrito está: “Sean santos, porque Yo soy santo.” 1 Pedro 1.15-16

Efectivamente porque Dios es bueno, aborrece el mal, ese mal que daña a su creación, aquellos a quienes Él ama, porque es justo aborrece lo injusto del pecado y por lo tanto debe juzgarlo y porque es santo aborrece el pecado, la maldad y la impiedad, el pecado esta en contra de su naturaleza perfecta, Él es santo, santo, santo.

Más allá de las buenas intenciones  de Leys, como teólogo no hay objetividad con lo que dijo, comparto algunas cosas que habla, pero no del todo. Tomando en cuenta que dicha referencia la enfoca hacia personas “nacidas de nuevo”, que sin lugar a dudas Dios les ama y en su bondad quiere lo mejor para sus hijos y ese bienestar nace en el creyente con un temor reverencial hacia Dios, por amor a Él nos apartamos de todo lo que nos invita a quebrantar su Palabra, aquello que nos daña y nos hace mal (el pecado) y en efecto produce en nosotros santidad.

“Cada vez que nuestras predicaciones y forma de pensar se basa en nuestra propia sabiduría, filosofía, cosmovisión, nos alejamos más de la Cruz de Cristo. Y el único resultado es la perdición”